lunes, 29 de diciembre de 2025

Norwegian Wood

Retomamos el club de lectura con Fran, ese que habíamos empezado a principio de año e íbamos a dividir en cuatrimestres. La idea era, en el primer mes, leer un libro nuevo para los dos que eligiera él. En los dos meses siguientes, que cada uno leyera un libro que nos recomendara el otro. El cuarto mes, leíamos un libro nuevo que eligiera yo. La dinámica duró solo ese primer cuatrimestre (a medias, el libro que elegí yo, East of Eden, lo abandonamos) y no lo seguimos.
A mediados de noviembre se nos dio por volver. Se sumaron dos de los amigos de Fran, y pensamos que, si volvíamos, había que hacerlo "fuerte al medio". De entre los pendientes que tenía Fran, nos decidimos por Norwegian Wood. 
Al principio podría decirse que algo nos cautivó, quizá la idea de la nostalgia por una adolescencia marcada por la tragedia y el amor (somos tan románticos). Además, veníamos de ver Perfect Days y Midnight Diner, así que Japón obviamente sumaba a nuestro entusiasmo. Los primeros capítulos no estaban mal, e incluso quisimos hacer algún análisis más profundo de por qué no se nombraba a los padres de Toru, qué representaban estas dos chicas, qué significaba el "pozo" del que la gente no volvía.
Pero después... qué porquería. Algo había leído de que Murakami era medio un pervertido, y entré a la lectura con un dejo de recelo, casi como poniéndolo a prueba. Confirmé todas las teorías. Escenas sexuales que no llevaban a nada, personajes femeninos completamente bidimensionales, diálogos imposibles y descripciones insólitas hicieron que, al final, pasara a ser casi un consumo irónico. Lo terminé con el alivio de poder seguir sin interrupciones con otras lecturas.
Nuestro voto es negativo.

Norwegian Wood

Retomamos el club de lectura con Fran, ese que habíamos empezado a principio de año e íbamos a dividir en cuatrimestres. La idea era, en el ...