A mediados de noviembre se nos dio por volver. Se sumaron dos de los amigos de Fran, y pensamos que, si volvíamos, había que hacerlo "fuerte al medio". De entre los pendientes que tenía Fran, nos decidimos por Norwegian Wood.
Al principio podría decirse que algo nos cautivó, quizá la idea de la nostalgia por una adolescencia marcada por la tragedia y el amor (somos tan románticos). Además, veníamos de ver Perfect Days y Midnight Diner, así que Japón obviamente sumaba a nuestro entusiasmo. Los primeros capítulos no estaban mal, e incluso quisimos hacer algún análisis más profundo de por qué no se nombraba a los padres de Toru, qué representaban estas dos chicas, qué significaba el "pozo" del que la gente no volvía.
Pero después... qué porquería. Algo había leído de que Murakami era medio un pervertido, y entré a la lectura con un dejo de recelo, casi como poniéndolo a prueba. Confirmé todas las teorías. Escenas sexuales que no llevaban a nada, personajes femeninos completamente bidimensionales, diálogos imposibles y descripciones insólitas hicieron que, al final, pasara a ser casi un consumo irónico. Lo terminé con el alivio de poder seguir sin interrupciones con otras lecturas.
Nuestro voto es negativo.